viernes, 28 de septiembre de 2007

Recuerdos domésticos

Recuerdo a las mil mujeres que hicieron el trabajo doméstico en la casa de mi niñez. Era un trabajo infrahumano, circular, repetitivo, cotidiano, sin pena ni gloria. Yo ensuciaba, ellas limpiaban; yo tiraba, ellas recogían; mis hermanos y yo volteábamos la casa, ellas la enderezaban antes de que llegara mi mamá.
Una vez, una joven robusta dejó una carta en la cocina explicando por qué se iba de la casa: todos sus motivos tenían mi nombre. Jamás olvidaré la perfecta caligrafía pálmer que me sentenció delante de mis padres. Su redacción fue precisa, corta y detallada. Parecía una epístola de cese al fuego escrita por Margaret Thacher. ¡Qué bien escribía esa gorda!
Muchos años antes, cuando apenas acababa de cumplir dos eneros, mi mamá contrató a una muchacha de nombre Rosa para que me cuidara. Sólo un día duró su trabajo. Yo no me acuerdo, pero mi mamá me dice que apenas llegó de la calle al mediodía yo –dramático desde chiquito- le dije llorando que Rosa me había pegado porque me hice pupú. Rosa aceptó haberme dado una pela, pero también se puso muy brava porque nadie le dijo que yo sabía hablar.
Hace como un mes volví a mi casa después de muchos años. Mis padres habían salido, y mis hermanos y yo dormíamos hasta las doce. De pronto alguien llamó a la puerta. Salí envuelto en una sábana con mi acostumbrada cara de enfermo terminal y asusté a una señora como de 50 años a la que no dejé pasar aunque aseguró trabajar en mi casa. Es que me daba mala espina y a lo mejor se trataba de alguna coartada para robarnos todo. Total que uno de mis hermanos fue quien intercedió para que la señora pasara y comenzara a limpiar.
-Néstor –me llamó mi hermano con disimulo- ¿tú estás loco? Esa señora es tía de nosotros. ¿No te acuerdas de ella?
-Verga chamo no me acuerdo. ¡Qué pena! –le respondí.
-Bueno bordón, vaya a pedirle disculpas y la bendición.
No sé qué carajo me pasó. Total que caí en la trampa de mi hermanito y fui directo a abrazar a la señora, a disculparme y a pedirle la bendición.
-¿Qué le pasa mijo? -fue la respuesta de la doña, el detonante de la risa de mi hermano y el preludio de una coñiza fraternal.

11 comentarios:

Enano dijo...

Mi hermano usted sabe que siempre he pensado que es el mejor. Me duele la cabeza y ahora se me acrecentó, pues me dio mucha risa su relato. Yo era peor que usted le seguro. Muy pronto escribiré de eso. Nos vemos paisano guariqueño. Usted y Ernesto Luis Rodríguez

Iliana Contreras dijo...

Jajajaja como caíste en las redes de tu hermano! Sabes que también tengo pendiente un relato sobre mis visitas a casa de mis padres, en Maracaibo. Cada vez que entro en ella aprovecho recargar la memoria de sus olores, su temperatura y de cada espacio, instacto, desde hace aproximadamente 8 años, cuando traje mis maletas a Oriente. Es reconfortante regresar virtualmente a ese lugar cuando estas triste... Saludos...Manikita.

JAT dijo...

Qué bueno!! si de por sí tienes cara de enfermo terminal, no me la quiero imaginar recién levantado, pobre señora :S

Gabriel Torrelles dijo...

Gracias por pasar.
Nos seguimos leyendo.

Juan Luis dijo...

Juajuajua!!! Bien, muy bien que te pase. Y tú como llanero debiste prever que te venía una "típica broma llanera".
Saludos

Mariale divagando dijo...

Jajajaja
tremenda broma te supo echar tu hermano!

EL MÁS dijo...
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Hosted by: nessita dijo...

jaja..pobre señora...

Limpia tu casa para que no tengan que contratar señoras extrañas...

:)

Widelmar dijo...

Como de costumbre, me arrancaste una estruendosa risa...jajajajaja. Que bueno es leerte de nuevo, ya extrañaba tus historias y "Recuerdos domésticos" me recuerda a tantas otras que me contaste sobre tus padres y hermanos,ah! y no me extraña que hayas sido blanco de alguna broma, pues conociendo lo despistado que eres cualquier cosa (o casi cualquier cosa) se puede esperar de ti.

Isabel Matos dijo...

jajajaja.. que buena la vaina!!jajajajajaja ..muy bueno tu blog primo!... de verdad me gusta mucho..y bueno, de pana que loco estas tu!

Adela dijo...

Que buena esta historia, además que la palabra "bordon" me encanta.
Que ingenioso tu hermano no?