lunes, 23 de junio de 2008

Mi poema en prosa para Salma titulado “A Salma”

Tiene su rostro una sinceridad tan grande que si me concentro lo suficiente puedo ver a través de sus mejillas diáfanas, y veo la sangre roja correr por sus venas verdes y azules, tan azules como sus ojos preciosos, como el cielo opacado por ella misma, como el perfume también azul que destila su aliento. Ella no miente, y si lo hace ¿a quién le importa? Una soberana de la belleza lo es también de la verdad y si ella dice dos más dos son ocho hay que darle la razón y convencerse a juro de esa nueva ley pitagórica, porque la estética es una ciencia tan pura como la matemática y ella sabe de eso más que nadie por ser la belleza en persona.

9 comentarios:

AMYLOIS dijo...

Que lindo.
Un saludo.

Nathasha dijo...

Hola Néstor..

Pasaba por acá a revisar tu blog, de hecho me gusta mucho tu narrativa, no sólo por este poema en prosa, si no de forma general, tu espectro es amplio... opino eres tienes un gran talento.

Sigue escribiendo!

Espero hallas pasado un feliz fin largo! cuídate mucho!

arancha dijo...

Hola, Néstor,
Me encanta tu narrativa, me encanta tu blog, y me encanta tu visión de la vida. Como ves, me encantas.

Un abrazo grande desde España,

Arancha

Iliana Contreras dijo...

Misión cumplida Néstor, acabo de publicar Otro Fragmento de una Novela...el plan sigue, ya sabes hasta que nos hagamos ricos, jejeje.
Con este escrito regreso a la blogosfera, estoy de vuelta Néstor Luis de San Ramón...Un besote y felices días...Manikita.

Gelín dijo...

De hecho, la estética no deja de ser matemática de formas, esculpidas por la sabiduría de la naturaleza más erudita.

Buen texto Néstor.

Saludos desde España!!

Birrilly dijo...

Ta simpatico.....saludos

MAR dijo...

Muy lindo.
Salud por Salma y por ti.
mar

Erwin García dijo...

No puedo decirte otra cosa: LOCO ESTÁS TÚ, jejejejeje.

Anónimo dijo...

He allí una dificultad. La belleza es relativa y por relativa termina siendo pura para algunos. Pero la belleza también puede ser horrorosa para otros. Entonces hay un problema, ¿Puede ser tan precisa como la matemática?, a menos que se trate de una operación de probabilidades.
Pero más allá de las ciencias, la belleza es un arma de hechicería. Puede decirse de la mujer que pinta sus uñas, pinta su cabello y usa maquillaje, como una hechicera que convence con encantos superpuestos. Por ello es que muchos caen, así ella esté mintiendo.
Este escrito es la revelación de un pecado y la impudicia de un pecador. Porque el pecador sabe lo que está haciendo, cae en el embrujo, para luego ser arrastrado a los lagos de azufre del placer, los que se cuecen en el infierno.

Alex