jueves, 12 de junio de 2008

Cuando la vi de lejos en la calle

Ardió mi pecho
y regóse aquel sentir
por todo el torso

Tú reías y mis manos…
mis manos también temblaban
pero de tal manera
que por un cigarrillo daba mi rolex
por un cigarrillo mi auto
por un cigarrillo mi casa
“a horse, a horse,
my kingdom for a horse”

Tu risa era infinita
dolorosa tu fragancia
tu presencia me hacía falta
No tenerte mi desgracia

Comprendí en aquel delirio
que tu voz me lastimaba
que sentirte me hacía daño
y tenerte me mataba.

14 comentarios:

Capochoblog dijo...

Precioso!
Cada vez que oigo lo de "mi caballo por un reino" me acuerdo inmediatamente de ti :)
Besos y que los éxitos y las buenas letras te acompañen siempre.

Isa dijo...

Te quedó perfecto!
Como para tumbarle el éxito a James Blunt, jaja
Primera vez que paso, la verdad, pero tienes unos artículos bastante chéveres, y la manera tan franca en que escribes me gusta….volveré por acá :)
Te importa si te linkeo?

AMYLOIS dijo...

Que preciosidad!!!
Me encantó.
Un saludo.

Mercy dijo...

Lindo poema, espero que seas correspondido!

Birrilly dijo...

COÑO DE LA MADRE....QUE BUENO ESTA ESOOOOOO....EXITOS MEN.

words dijo...

Nooooooo, demasiado lindo, te felicito. Psaba a saludarte y me encuentro con esta beleza.

Saludos cariñosos

La Gata Insomne dijo...

usted si es gracioso compañero!!!

un abrazo

Anónimo dijo...

La razón suele morir.
La razón sucumbe ante demonios.
Cierta vez, en un ejercicio de visualización astral, pude ver a una persona que le acompañaba un ser de horrible aspecto. Era de tonos verdosos, oscuros y claros, su forma no era fija, pues cambiaba según la persona se movía un lado a otro, pero con una sinuosidad que parecía humo.
Su rostro tenía claramente la clásica figura cadavérica, pero por instantes mutaba, en medio del constante movimiento sinuoso, a la cara de un ser diabólico, fantasmagórico y repulsivo. Hacía un ruido de jadeo, su respiración se sentía muy deteriorada, como si estuviera enfermo, ciertamente expulsaba babas muy feas.
Seguí a la persona en varias oportunidades, me di cuenta que el ser vivía en su tórax, era el dueño de su cuerpo. Esa persona estaba sumida en una profunda tristeza, al parecer una espantosa enfermedad se había apoderado de sus pulmones, traté de hablar con él y no fue posible, apenas tosió y el dolor en su espalda no lo dejaba prestar atención a lo que le dije. El ser ante cada tosida, exageraba sus movimientos y se reía de manera grotesca.
De pronto el demonio tomó el control de la persona, y habló, en medio de una complicada y desgarrada voz, me dijo: “Comprendí en aquel delirio, que tu voz me lastimaba, que sentirte me hacía daño y tenerte me mataba… por favor regáleme un cigarro”.

Anónimo dijo...

La razón suele morir.
La razón sucumbe ante demonios.
Cierta vez, en un ejercicio de visualización astral, pude ver a una persona que le acompañaba un ser de horrible aspecto. Era de tonos verdosos, oscuros y claros, su forma no era fija, pues cambiaba según la persona se movía un lado a otro, pero con una sinuosidad que parecía humo.
Su rostro tenía claramente la clásica figura cadavérica, pero por instantes mutaba, en medio del constante movimiento sinuoso, a la cara de un ser diabólico, fantasmagórico y repulsivo. Hacía un ruido de jadeo, su respiración se sentía muy deteriorada, como si estuviera enfermo, ciertamente expulsaba babas muy feas.
Seguí a la persona en varias oportunidades, me di cuenta que el ser vivía en su tórax, era el dueño de su cuerpo. Esa persona estaba sumida en una profunda tristeza, al parecer una espantosa enfermedad se había apoderado de sus pulmones, traté de hablar con él y no fue posible, apenas tosió y el dolor en su espalda no lo dejaba prestar atención a lo que le dije. El ser ante cada tosida, exageraba sus movimientos y se reía de manera grotesca.
De pronto el demonio tomó el control de la persona, y habló, en medio de una complicada y desgarrada voz, me dijo: “Comprendí en aquel delirio, que tu voz me lastimaba, que sentirte me hacía daño y tenerte me mataba… por favor regáleme un cigarro”.

Alex

Néstor Luis González dijo...

Oh!!! Vallenilla esa interpretación me dio miedo. Gracias. Pero me encerraste en una paradoja. Iba a encender un cigarrillo tras leer tu comentario, pero ahora tendré que tratar de olvidarlo para volver a fumar. Un abrazo bro.

LiRio dijo...

ooh....
lindisimo!

TOROSALVAJE dijo...

Buenísimo. Gran poema. Muy bueno.

Te felicito.

Saludos.

Anónimo dijo...

hola nestor que tal estas... me encanto tu poema!!! es mio en realidad??? giselth D´Lacoste

Mafer dijo...

Hermoso!!! =)