lunes, 20 de octubre de 2008

Pajarito en grama


El pajarito sobre el césped del estadio era un soldado borracho que insistía en marchar tambaleándose sin terminar de caerse. No sólo levantaba las patitas a la altura de la cintura, también alzaba el ala derecha como presentándose a un superior invisible. El pajarito era negro y su color contrastaba perfectamente con el verde exagerado de la grama, espectáculo dicromático que sólo aconteció por ser jueves y porque el fútbol se juega los domingos. Aparte de eso, las líneas de cal no estaban pintadas y la cámara con la que enfoqué al pajarito hizo un close up fijo grama-pararito. Verde y negro.
Dada la diversidad de nombres que tiene esta especie de pajarito según sea la latitud, me conformaré con decir que filmé a uno de esos pajaritos negros que adoran los árboles ficus y que, en cierta época del año, arremeten en contra de las cabezas humanas con la excusa de hacer nidos con sus cabellos perfectamente moldeados según el feng chui o la última moda. También me eximo de colocar el nombre científico del animal en cuestión porque de nada sirve el latín cuando es usted quien lee.
En todo caso, no puedo evitar decir que para mí ese pajarito siempre se llamará tordito. Usted sígale diciendo pajarito negro.
Mi interés en dedicar aquel documental al soldadito de plumas negras siempre descansó en la metáfora del ser humano que representa el pajarito para mí: peligroso cuando vuela, pajarito en grama cuando camina.

3 comentarios:

AMYLOIS dijo...

Artista eres!!!

TOROSALVAJE dijo...

A mí me parece un centrocampista ofensivo apunto de chutar una falta directa.

Aunque un soldadito borracho le queda mejor, si, quizás si.

Saludos.

foco selectivo dijo...

Creo que es una excusa perfecta para insultar, degradar y llamar ignorante al lector, pero no importa, si al lector le gusta que le hagan eso, que carajo, hay que hacerlo.
Pero creo también que lo subestima, cuestión aunada a los insultos.
Por su puesto que es una metáfora, esos pajaritos son peligrosos...

Alex