martes 17 de febrero de 2009

Lo sublime, lo mundano


Me duele la circunstancia: el calor, el frío, la pereza, la soledad, la gente, el silencio. Casi como si me doliera existir. Es terrorífico.
Emprendo el camino y descubro una flor minúscula que para mí es hermosísima, pero está sola y me suplica con cierta reverencia que la mate. Se me ocurre sembrarla junto a las demás de su especie pero las flores son destructivas y superficiales cuando están juntas; las solitarias son las únicas que no están contaminadas por la certidumbre de su belleza. Arrancarla y dejarla en un jardín es dejarla morir lentamente en medio de humillaciones, por eso prefiero redundar en la metáfora y dársela a una mujer-jardín que la colocará en su cabeza dándole una utilidad sublime en la agonía de la muerte. Se marchita y sucumbe sonriendo. La veo morir lentamente y soy el más dichoso de los asesinos. Lágrima. Sonrisa. El último deseo de la flor es un beso asesino-tumba.
Me duele la circunstancia: el calor, el frío, la pereza, la soledad, la gente, el silencio. Casi como si me doliera existir. Es terrorífico.
Los niños juegan mientras el cóndor los sobrevuela hambriento. Yo me subo al tejado y como no se hablar les canto:
Vean hacia arriba
Que viene el cóndor
Cha cu cha,
El ritmo que se baila
Cha cu cha,
El ritmo que se goza
Vean hacia arriba
Que viene el condor.
Entonces el cóndor me lleva a mí y los niños se mueren de viejos sin entender el peligro.
Me duele la circunstancia: el calor, el frío, la pereza, la soledad, la gente, el silencio. Casi como si me doliera existir. Es terrorífico.

martes 3 de febrero de 2009

Fábula sin moraleja


Sábanas blancas. Mujer insatisfecha sobre cama. Hombre pedante viendo por ventana de motel a prostituta que le hace señas. Media caja de cónsul destapada y uno en boca de hombre. Etiqueta roja en mano, con soda y poquísimo hielo, no había más en el congelador. Hombre pensando en posibilidad de hacer subir a prostituta a habitación para continuar lo iniciado con mujer. Mujer se revienta de rabia y bautizará a hombre 60 segundos entre sus compañeras de trabajo en la empresa de limpieza. Hombre jura haber agotado sexualidad de mujer y prostituta no ha logrado hacerle entender a hombre que le saldrá caro el servicio.
Prostituta sube escaleras de motel, toca puerta y hombre abre. Mujer no termina de comprender y decide hacerse la dormida. Hombre y prostituta se acomodan en cama y mujer comienza a tocarse mientras los ve y la rozan. Hombre llegó esta vez a 57 segundos y prostituta quedó excitada. Mujer también. Hombre disfraza de indiferencia la certidumbre de su problema mientras mujer y prostituta tienen sexo y hombre fuma cónsul.
Dos días después mujer toca timbre de edificio. Vigilante le pregunta a quién buscas y ella dice al periodista fulano de tal, vine a hacerle un servicio. Vigilante se emociona, ve senos de mujer y pregunta cuánto cobras por servicio. Mujer dice 100 si llamas a la empresa de limpieza y 60 si hablas conmigo directamente porque también trabajo por mi cuenta.